"Danza Invisible abre la puerta a la música de San Agustín 2009"

Sábado, 29 de agosto de 2009

El grupo malagueño hizo disfrutar a su público durante más de unahora y media con clásicos de su repertorio, muchos versionados a nuevos ritmos como rap o hip hop.

Con media hora de retraso apareció en el escenario el grupo malagueño que lidera Javier Ojeda. Y con razón. Hasta las once de la noche, el recinto de la Estación de Madrid que alberga este año la feria musical estaba prácticamente vacío. Y no es la razón el grupo que actuaba, sino que el lugar es muchísimo mayor al campo de tierra de Linarejos o la caseta de la juventud, donde años anteriores se desarrollaban los conciertos.

Pero salieron y, como siempre, hicieron las delicias de los presentes. Se notó en los asistentes que Danza Invisible no es un grupo que lleve dos días sobre los escenarios. Los malagueños llevan más de medio siglo dedicados a la música y la experiencia la demuestran en el aplomo sobre el escenario, su calidad musical en directo, la forma de animar al público y la buena forma física que mantiene su vocalista, que no paró de bailar desde que salió al escenario hasta que finalizó el concierto.

Por su parte, los presentes ayer en el concierto acudieron muchos de ellos con sus hijos, tarareando las canciones de los primeros discos, aquellas de «Sabor de Amor», «A Sudar» y «Naturaleza Muerta», temas que pertenecen desde hace años a la historia y la memoria del pop nacional y que revelan sin duda alguna la edad de más de uno que tararea de memoria las letras de Danza Invisible, aún sin haberlas escuchado en años.

La de ayer fue la séptima ocasión en que el grupo de Ojeda -descendiente de linarenses- actuaba en la ciudad.

Comenzó el concierto con un tema de su disco 'Pura Danza', el grupo malagueño optó por un clásico de su repertorio. «Salsa Rosa» fue el tema elegido para calentar el ambiente, versionando parte del tema en ritmo rap y hip-hop, algo que repitieron durante el concierto con otros temas conocidos de Danza Invisible.

Durante más de una hora y media deleitaron al público con muchos temas conocidos por todos. Además de 'Naturaleza muerta', sonaron éxitos como 'A este lado de la carretera', 'Sabor de amor', 'Reina del Caribe' o 'Catalina', entre otros muchos.

Casi al final, Javier Ojeda le hizo un guiño a la ciudad. «Linares, tierra de Raphael, que sigue siendo aquel», mientras de fondo sonaban las notas de 'El Club del Alcohol', tema con el que siempre despiden sus conciertos.

Fuente Ideal.es