Más de 5.000 personas acuden a un concierto inolvidable de Danza Invisible en Roquetas

Sábado, 28 de julio de 2007 TELEPRENSA

La banda malagueña hizo un extenso repaso por todos sus grandes éxitos

La banda malagueña Danza Invisiblellenó totalmente la explanada del Faro de Roquetas, hasta el punto que hubo público que aprovechó para sentarse en el Anfiteatro. Más de 5.000 personas pasaron por este espacio junto al Castillo de Santa Ana para disfrutar de uno de los mejores directores que han pasado por Roquetas de Mar.

Enorme éxito de la banda liderada por Javier Ojeda, que hizo un repaso a los grandes éxitos del grupo a lo largo de más de 25 años dedicados a la música. El concierto contó con público de todas las edades, puesto que Danza Invisible tiene unos fans con edades muy variadas. Ojeda no paró durante más de hora y media cantar y saltar sobre el escenario.

Danza Invisible se ha caracterizado por ser uno de los pocos sobrevivientes de la movida. De ellos se puede hablar de dos etapas como banda, la primera con un sonido más alternativo inspirado en grupos ingleses como Simple Minds, Spandau Ballet o Tears for Fears, y la segunda llena de ritmos latinos.

En Roquetas demostraron que están en un momento muy brillante y que tiene cuerda para rato. El concierto comenzó con el tema “El brillo de una canción” para continuar con “El Ángel Caído”, “Nadie como tu”, “La estanquera del puerto”, “Naturaleza muerta”, “Agua sin sueño”, “Catalina y Reina del Caribe". El público en el ecuador del concierto no paraba de animar al grupo que en todo momento se entregó a sus fans.

Luego llegarían temas “Sin aliento”, “Por ahí se va”, “Por tu ausencia”, “A este lado de la carretera” y “Sabor de amor”. Fueron momentos donde el público jadeaba al grupo, mientras Javier Ojeda, sudaba la camiseta junto al resto del grupo. Tras marcharse del escenario y ante las peticiones del público, donde nadie se movía de su sitio, volvieron a salir y cantaron “Yolanda” y “El Club del alcohol”.

Tras el concierto, Manuel Rubio, uno de los guitarristas disfrutó de la visita de sus familiares que viven en Cantoria. Mientras tanto, Javier Ojeda, degustaba el vino del país que le habían traído precisamente de Cantoria. Cuatro botellas para poder probarlo. El público mientras fue marchándose del lugar con un buen sabor de boca. Un concierto de los que hacen afición. Excepcionales Danza Invisible en Roquetas de Mar.

Fuente teleprensa.net